Liderazgos bajo la lupa: Horacio Rodríguez Larreta

Por Ignacio Pirotta y Lucía Tombesi

Horacio Rodríguez Larreta ha basado la construcción de su liderazgo en la proyección de la imagen de “gestor eficiente” y político que “busca consensos”. Se trata de una continuidad de la línea histórica del posicionamiento del PRO, que siempre buscó acercarse al votante promedio, más despolitizado. Fueron esas las cartas con las que Mauricio Macri ganó la Jefatura de Gobierno porteña y luego la presidencia. 

Imagen: http://misionesonline.net

Sin embargo, ese discurso y todo ese posicionamiento del PRO ha entrado en crisis en los últimos años. Ya en la campaña de 2019, Macri dejó de lado aquello de “unir a los argentinos” y agitó más que nunca las divisiones de la grieta. Un refugio en medio de la tempestad política (social y económica) generada por su propia gestión. 

Hoy, la línea argumental que conecta, o busca conectar, a Larreta con los votantes promedio tiene una debilidad estratégica en la campaña electoral: gran parte del electorado del PRO se ha movido a posiciones más radicales y fundamentalmente más polarizadas. Bullrich hoy representa mejor a la base fiel del PRO. En una interna, y con altos niveles de apatía en la sociedad, así como niveles elevados de ausentismo constatado en las elecciones provinciales, Larreta corre con la desventaja de dirigirse a los votantes blandos, los más proclives a no ir a votar. En ese sentido, estamos en condiciones de afirmar que Larreta no posee el Recurso de Poder (RP) de apoyo ciudadano que significa contar con la base movilizada de su fuerza política. 

No obstante, si se analiza el liderazgo de Larreta en clave de recursos de poder, se puede constatar que su armado es más fuerte, con más territorio y más capilaridad que el de Patricia Bullrich. El triunfo de Pullaro en las PASO de Santa Fe, cuando Bullrich apostó por Carolina Losada; el triunfo de Orrego en San Juan; el probable triunfo de Santilli en Provincia de Buenos Aires, son muestras de ese armado más robusto del Jefe de Gobierno porteño. 

La Unión Cívica Radical constituye el principal baluarte del larretismo en el armado territorial. Gerardo Morales, gobernador de Jujuy, como precandidato a vicepresidente, selló el acuerdo con el grueso de los radicales. Los malabares para apoyar en simultáneo a Jorge Macri y Martín Lousteau en la CABA son otro capítulo de ese armado que le ofrece a Larreta más Recursos de Poder institucionales que a su adversaria directa, Bullrich. 

Larreta cuenta, a diferencia de Bullrich, con un territorio propio, y la capacidad de mostrar gestión a partir de allí, además de -indudablemente- los recursos financieros de la Ciudad que han sido puestos a disposición de la campaña, comenzando por una velada publicidad preelectoral mucho más allá de los límites de la Capital Federal. 

Uno de los sectores sociales que se encuentra cercano a Juntos por el Cambio es el de los productores agropecuarios. Es especial aquellos nucleados en la Mesa de Enlace. En ese punto, Bullrich lleva una pequeña diferencia a su favor, con una aproximación un poco más fuerte con el sector. Y si de RP sociales se trata, otro sector en donde la exministra de Seguridad cosecha respaldos es entre los miembros de las fuerzas de seguridad. 

La fortaleza del liderazgo de Horacio Rodríguez Larreta es el armado con más presencia territorial que Bullrich, en tanto su principal debilidad es la ausencia del RP de apoyo popular/ciudadano. 

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