De Bank Republic a Banana Republic

Por Agustín Ortiz

El domingo 15 de octubre se celebró la segunda vuelta de las elecciones presidenciales en Ecuador. El empresario bananero Daniel Noboa se impuso sobre Luisa González, la candidata de Revolución Ciudadana. De esta manera, Noboa gobernará el país andino hasta 2025, completando el mandato con salida anticipada de Guillermo Lasso.

Martin Mejia (AP)

Una nueva derrota del correísmo refleja las dificultades de este espacio para generar un liderazgo por fuera de Rafael Correa. El expresidente ejerce un liderazgo pospresidencial desde su residencia en Bruselas. Sin embargo, los factores que explican la derrota reciente refieren a complejidades más diversas.

Ecuador vive una situación conflictiva tanto social como políticamente. En mayo, el juicio político contra el presidente Guillermo Lasso fue interrumpido por el mecanismo de muerte cruzada. Esta herramienta obligó a convocar a elecciones para la renovación de todos los cargos a las cuales el presidente decidió no presentarse. Lasso, asumido en 2021, provocó, motu proprio, un nuevo caso de inestabilidad presidencial en la región, con salida anticipada. Además, el país andino se encuentra en un marco de violencia sin precedentes en las calles. El avance de organizaciones criminales ligadas al narcotráfico en las provincias costeras, el asesinato del candidato Fernando Villavicencio y los atentados contra otras figuras políticas posicionan a Ecuador como uno de los países más violentos de la región.

En este marco, se produjeron las elecciones de primera vuelta el 20 de agosto. Luisa González, la candidata de la Revolución Ciudadana fue la más votada con el 33,6% aunque no le alcanzó para ganar. En segundo lugar, quedó el empresario Daniel Noboa con el 23,4%, obligando a una segunda vuelta. Por su parte, el líder de Pachakutik, Yaku Pérez, obtuvo apenas un 3%, candidato que en 2021 casi ingresa en ballotage en una disputa reñida con Guillermo Lasso. Para octubre, el escenario se vio modificado.

“Después de la muerte cruzada, Ecuador es un país en pausa”, cuenta Darío Males Alba, Licenciado en Comunicación Social por la Universidad Central de Ecuador. “Además, sienta un mal precedente. En un escenario similar a este, un presidente con problemas políticos y con escándalos de corrupción puede encontrar la muerte cruzada como salida más simple, en lugar de afrontar las circunstancias de su gobierno”, continúa.

En referencia a los candidatos, dice que “González representa a la Revolución Ciudadana con una propuesta similar a la planteada en la década pasada, pero se tendrá que actualizar en temas como seguridad, un problema que no pudo afrontar Lasso”. Esto último relacionado al creciente crimen organizado en zonas costeras.

Respecto a Daniel Noboa, asegura que “es completamente nuevo y no tiene mayor experiencia en la administración pública que la de ser asambleísta. Viene del mundo empresarial y despierta inquietud en cómo formará su gobierno, ya que no tiene un equipo formado como Revolución Ciudadana”. En cuanto a un futuro liderazgo, «es un salto al vacío”, finalizó.

El politólogo Luis Arias, por la Universidad Central de Ecuador, menciona que “González estuvo siempre comprometida con el liderazgo político de Rafael Correa”. Es decir, que el liderazgo en la Revolución Ciudadana lo concentra aún Rafael Correa, de manera pospresidencial, concepto acuñado por el magíster Hugo Ortiz Puebla.

De acuerdo a ello, este último magíster sitúa la derrota de Revolución Ciudadana dentro de una trama de complejas relaciones. Si bien ubica a Luisa González como la figura más destacada de este espacio, sostiene algunas dificultades que ha tenido la candidata para llevarse la elección. Una de estas corresponde a los cortocircuitos con el movimiento indígena, fenómeno que no es reciente y que se remonta hasta la presidencia de Rafael Correa. La incapacidad de tejer lazos con el movimiento social más grande de Ecuador y que ha sido determinante en las protestas de 2019 y 2022 no permitió la ampliación de su base electoral.

Además, Ortiz Puebla menciona el asesinato del candidato Fernando Villavicencio como otro de los factores que explican el triunfo de Daniel Noboa. El candidato asesinado era el favorito en las encuestas para ingresar en segunda vuelta frente a González, desplazando a Noboa. En relación al magnicidio, explica que la Revolución Ciudadana no ha sabido manejar la situación ni ha podido acaparar los votos que podrían haber ido al candidato asesinado.

Ecuador decidió entre dos modelos de país, claramente delimitados. El triunfo del neoliberalismo ocurre en sintonía al camino transitado por Guillermo Lasso y por el giro a la derecha de Lenín Moreno. Daniel Noboa tendrá dos años para obtener los recursos de poder necesarios para conformar un liderazgo que le permitan mirar más allá de 2025.